
Déjame tenerte, abrazarte, sentirme tan tuyo que no puedo ni siquiera ordenarme a mi misma que deje de necesitarte, que me haga una mas de aquellas que llegan y se van, Déjame quererte un poco más, más aún de lo que cualquiera que te haya querido, porque aún queriéndote como nadie me siento falta de palabras y de argumentos para que tengas una mínima noción, de cuanto te quiero de veras. Déjame decirte, hablarte, abrazar tus oídos con cada una de mis palabras, con cada uno de esos te quiero que no eres capaz de creer por miedo a que efectivamente sean tan verdaderos como lo son. Déjame ser parte de ti, de tu ser hermoso que tiene a mis pensamientos alejados de la realidad, soñando a diario contigo, convirtiendo lo efímero de una mirada en lo vital de un sentimiento que ya no puedo abandonar porque es tan mío como yo tuya. Déjame entonces quedar, parecer, ser esa que hoy os regala una sonrisa, una lágrima mas tuya que mía, una palabra hueca y una última pieza de mi cuerpo, para que hagas con ella lo que quieras, y dispongas de mí como necesites, déjame regalarte pues: MI CORAZON.
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