lunes, 24 de septiembre de 2007

Tristeza




Otra vez despierto amándote saboreando la amargura de tu distancia un litigio perenne rueda por mis mejillas suena tu nombre en mi boca sedienta de ti y corea mi tristeza un murmullo licorero… la eterna soledad.
Ya es tarde para decir que te amo tus besos ilusionados son migas de olvido y tu sonrisa infinitamente tierna es la serpiente que anida en mi almohada congoja, culpa, mil maldiciones tristezas que se clavan en mi mente.
Es tarde lo sé… pero te amo con un amor que es mi peor enemigo que se empeña en cuestionamientos feroces me apuñala el corazón sin misericordia me traza caminos oscuros y lúgubres hacia la muerte que parece amiga salvadora.
Tuviste que desaparecer de mis días dulce niña de largos cabellos de trigo y en tu lugar ha quedado ella con sus ojos mudos y su boca cosida figura femenina en llanto silente… la eterna soledad.
Otra vez despierto amándote igual que ayer… mañana será lo mismo intento conciliar la tristeza con la soledad tú estás lejana… pero ellas viven conmigo jamás estoy realmente solo son amigas fieles, las que me hablan de ti.
El hombre más tonto… ese soy yo elevo mis plegarias al infinito azul alguna de ellas llegará a tu lecho amargamente triste, pálida y avergonzada cantará súplicas hasta el amanecer besará tu frente y te pedirá perdón.

No hay comentarios: